Microsoft acaba de encender las alarmas en su división de software tras reportar una caída del 27% en los ingresos por las licencias de Windows OEM.
Windows: Caen las ingresos por ventas de licencias un 27%
Este desplome en los ingresos por las licencias de Windows es un frenazo considerable en el mercado de ordenadores nuevos, impulsado en parte por cómo se ha enfriado la demanda después del pico que supuso la retirada de soporte para versiones anteriores como Windows 10.
Aunque la compañía de Redmond ha intentado impulsar la adopción de su sistema operativo actual y de nuevos equipos enfocados en inteligencia artificial, los usuarios parecen estar aguantando con sus equipos actuales en lugar de lanzarse a renovar el hardware. A esto se suman factores como el encarecimiento de los componentes y los elevados precios generales que tienen los ordenadores hoy en día, lo que vuelve poco atractiva cualquier inversión en un PC nuevo.
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El impacto no se queda solo en este trimestre. Las previsiones internas apuntan a que la situación podría complicarse aún más en el próximo trimestre, con descensos estimados que rondarían entre 20 y el 30%. Para muchos analistas, estos números dejan en evidencia que las estrategias comerciales de Microsoft y la apuesta exclusiva por ciertos estándares no están logrando convencer al gran público para forzar el cambio de equipo al ritmo que los necesitan.
Con millones de usuarios todavía aferrados a hardware más antiguo y sin planes inmediatos de actualización, la empresa se enfrenta al reto de reavivar el interés en un mercado de PCs que atraviesa un momento de claro bajón. Queda por ver qué medidas tomará la compañía para reactivar las ventas de licencias y reconquistar al consumidor, no lo tendrán nada fácil. Os mantendremos al tanto de todas las novedades.